viernes, 19 de junio de 2009

Ciudad sin barreras

El pasado jueves , los chicos de primer año del Instituto Propuesta Actual, realizamos como todos los años junto a CILSA el proyecto “ciudad sin barreras” que consiste en recorrer los alrededores de la escuela en sillas de rueda y bastones de ciego para vivir y sentir en “carne propia” las dificultades y obstáculos que deben sortear las personas con capacidades diferentes.
Pudimos notar que la mayoría de las esquinas no contaban con rampa para ascender y descender, como así también varios edificios que tampoco tenían otra posibilidad de ingreso que no fuera una escalera. Esto nos hizo pensar en cómo hacían estas personas para poder cruzar una calle o para ingresar a un edificio y se nos ocurrió llamar a esto “discriminación edilicia”.
Por su parte los chicos a los que les tocó llevar bastón de ciego, notaron que la zona tampoco estaba adaptada para personas con problemas visuales. Encontramos desde carteles publicitarios (sobre todo kioscos y negocios) que estaban a la altura en la que cualquiera se podía golpear y lastimar, veredas rotas o sin señalizar (en el caso de una obra en construcción) y en los cruces de avenidas importantes como por ejemplo Cabildo no hay semáforos con señales sonoras.
Todo esto nos lleva a pensar en que a veces las cosas no son como nos las dicen algunas publicidades y propagandas que hablan de una “Ciudad de Buenos Aires para todos” porque con todas estas dificultades y obstáculos nos dimos cuenta que no es así. Deberíamos entre todos lograr una efectiva integración de las personas con capacidades diferentes desde un simple cambio de actitud hasta cambios realmente necesarios como rampas, accesos, carteles, semáforos señalizados, etc.; para así poder decir que Buenos Aires es una ciudad sin barreras y verdaderamente para todos.